divendres, 11 de desembre de 2015

Por y con vosotros! (Maratón Castellón (06.XII.2015))

¡Sí, sí i sí!

No me gusta comenzar por el final, pero estoy tan contento que no me puedo contener. Pero empecemos por el principio.

Todo comenzó hace tiempo. Me daba vueltas por la cabeza hacer una nueva Maratón. Tenía claro que la tercera la haría fuera de Barcelona (donde había hecho los dos primeras). Como le dije a mi amigo Fede, quería tener una nueva chincheta en otro lugar.

Estuve pensando un tiempo donde hacerla. Sevilla me parecía una buena opción (barata, planta, en buena época (sobretodo para entrenarla) y nunca hemos estado por esas tierras), pero por el camino se cruzó Castellón. Tenía los mismos pros que la otra, y además, caía en el puente de la Purísima, y mi mujer tenía familia en Burriana (unos 20’ al lado de Castellón), por lo tanto, ya teníamos campamento base.

Lo primero fue hacerme una prueba de esfuerzo, y vez los resultados fueron óptimos, ya nadie me podía parar en esta aventura. Me apunté. Fui de los primeros 500 corredores que ja teníamos claro el objetivo del año.

A partir de aquí, pasaron 14 semanas de entrenamiento. Organizando el planning, para poder conciliar el entrenamiento y la vida familiar (que paciencia que tienen Esther y Ona). “Engañando” a los compañeros de Los Martes y a JRDi69, para que me acompañaran en les series, tiradas largas, la media maratón de prueba, y aquellos entrenamientos “agradables” a las 5h de la mañana de los jueves. Os debo una parte de la medalla y lo sabéis.

Con el trabajo hecho, y con buenas sensaciones, el sábado por fin bajamos a Castellón. Las dos últimas semanas han sido muy largas. Todos los días tenía un dolor diferente, pero eran los nervios (supongo).

Llegamos a mediodía a Castellón y pasamos por la Pérgola a buscar el dorsal, la camiseta y la bolsa de obsequios. La feria es pequeña, y a parte de la foto con el recorrido no nos entretenemos mucho tiempo, aunque saludamos al padre de una alumna que Esther tuvo hace unos años. Casualidades de la vida.
 
El inicio y fin de todo
Una vez en Burriana, nos reencontramos con la familia. Ya tienen preparada la comida. Hoy cargaré hidratos de carbono con una muy buena paella.



Tarde de medio relax, e intentar no pensar mucho, aunque que los primos de Esther me hacen preguntas sobre la maratón, y yo no me puedo estar de contestarles. Creo que es nota mucho que estoy ilusionado, muy ilusionado.

Antes de cenar, me dispongo a prepararme las cosas para el día siguiente. Antes de poner el dorsal en la camiseta, cojo un rotulador y como no podía ser de otra manera, escribo los nombres de todas las personas que me han ayudado en este reto. Unos con su presencia, y otros con sus ánimos, pero todos importantes, y por tanto, todos vendrán conmigo en esta aventura, aunque solo yo pondré las piernas, ¡ja,ja! Como dice la crónica, esta maratón la haré por y con vosotros.

 
Si alguno no está en la lista, que no se enfade. Estáis todos en mi cabeza

Después de cenar un plato de macarrones con tomate, para la cama. Son las 22:30h. No me cuesta mucho coger el sueño, y duermo bien hasta las 3:30h. Supongo que los nervios comienzan a hacer de las suyas, y sobretodo, no quiero hacer tarde.

Por fin llegan las 6h de la mañana, y me levanto.

Comienzo a prepararme el almuerzo. Como siempre, un té, un plátano, tostadas, y hoy como es un día especial, le sumo una manzana, unas pasas y unas nueces.

Las típicas visitas al baño para vaciar, los últimos whatsapps a los compañeros de Los Martes (agradeciéndoles su apoyo y ánimos) y comienza el ritual de vestirse. Primero ponerse la vaselina en aquellos puntos más delicados, y después ponerse la ropa de batalla.

Esther y su madre, también se han levantado. Ellas y Ona serán mis fans de hoy.

A las 7h levantamos a Ona. La vestimos y a las 7:30h salimos hacía Castellón.

En 25’ llegamos y aparcamos en un aparcamiento gratuito que hay cerca de la salida. Está un poco lejos de la llegada, pero es lo mejor que hemos encontrado.

Caminando despacito, llegamos a la salida. Son las 08:05h. Es pronto, la salida es a las 9h, pero he quedado con los compañeros de corredors.cat a las 08:15h para hacernos la foto de grupo.

Bajo con mis fans hasta la zona donde se encuentran las furgonetas que llevaran nuestras bolsas hasta la llegada.

Me despido de ellas (ellas han de bajar hasta el punto kilométrico 3). Aquí las emociones comienzan a salir. Sobretodo cuando les doy los besos a mis chicas. Me desean mucha suerte y vuelvo a subir hacia arriba.

Cuando estoy cerca de la línea de salida, veo a Esquimal (un compañero de corredors), y más tarde a dos más (los nervios hacen que no recuerde los nombres, lo siento).

Son las 8:30h y no aparece nadie más. Le hago una llamada a JRDi69 (el compañero de corredors con el que hice la Media Maratón de l’Anoia). Me dice que está a punto de llegar. Nosotros decidimos bajar al guardarropía y dejar nuestras bolsas.

Ya no hay marcha atrás. Todo está preparado. Últimas conversaciones, y presentaciones de nuevos compañeros (ToniVLC, Carsobe, ...) y hacia la línea de salida.

Una vez dentro del cajón de salida. Últimos deseos de suerte (o como decía Sosaku Runner por twitter: “Los maratonianos no necesitan suerte, necesitan Justicia”) los compañeros correcats que tengo al lado, y comienzan los nervios. La pierna derecha se mueve toda sola, no la puedo parar.

La salida se produce unos minutos más tarde de lo previsto, pero eso me permite ver al Tío del megáfono (Alberto Barrantes) con su vestimenta rosa y su reto #MiRetoAECC (Asociación Española contra el cáncer) y con la cual je colaborado, por tanto, es como si hiciera la maratón dos veces.

Comienzo a notar la vejiga llena, y no creo que se vacíe sola. No puedo salir y decido que ya pararé más tarde.

Explosión de confeti, y la posterior traca, y ya estamos en camino.

Los primeros metros son muy estrechos. Por un lado van los corredores de la carrera de 10km, y por el otro los maratonianos.

Voy haciendo, sin preocuparme mucho, pero tampoco quiero perder mucho tiempo en este tramo.

El paso por el primer kilómetro me marca un tiempo de 5’21”, por tanto, vamos muy bien.

La verdad es que el recorrido en su inicio hace bajada, y entre eso y que las piernas están fuertes, los ritmos son más rápidos de los que había previsto.

Antes del kilómetro 2, me adelanta JRDi69. Le comento que tendré de parar para descargar aguas menores, y el me dice que no me quiere ver más hasta el final. Le digo lo mismo, hecho que provocaría que los dos hemos conseguido nuestros objetivos.

Continúo bien, mirando el paisaje y escuchando los puntos de animación. Pero cuando el reloj marca el kilómetro 3, ya solo tengo ojos para buscar la manopla azul que lleva Esther y que me indicará donde están. Unos pocos metros más y ya la veo (que bien va el sistema, ¡jaja!)

Saludo mis fans y continúo.

Comienzan los avituallamientos y decido ir alternando, un de agua, un de bebida isotónica.

Al pasar de nuevo por la línea de salida, veo los lavabos, y apreto un poco para poder descargar. Un vez aliviada esta carga, vuelvo a ponerme en el camino y a continuar con el seguimiento de la línea verde.

El camino hace ligera subida, pero me encuentro bastante bien.

Giramos y hacía debajo de nuevo. Voy controlando el ritmo, no quiero quemarme ahora y pagarlo más tarde.

Voy escuchando la conversación que llevan dos corredores detrás de mí. No es que quiera chafardear lo que dicen, pero en esta zona no hay mucha gente, y así voy entretenido.

Como aquel que no quiere, comienzo a entrar de nuevo en el centro de la ciudad, y ya comienzo a reconocer el tramo por donde están mis fans.

Vuelvo a mirar hacia delante, y allí está la manopla azul. Esther la mueve de lado a lado, y cuando la veo yo levanto la mía y hago lo mismo. Ahora solo están Esther y Ona, y le choco la mano a la pequeñaja.
 
Paso por el kilómetro 11
Cojo esta fuerza y marcho. Ahora viene el tramo más duro, no por el recorrido, ni por los kilómetros, sino porque no las volveré a ver hasta el kilómetro 31.

Un recorrido de ida y vuelta, te permite ir viendo a los otros compañeros. Puedo ver a Hansi, Esquimal (que en el kilómetro 13 me hace un gesto que más tarde comprendí, el gemelo que le hacía daño, le estaba fastidiando), al ToniVLC (que iba muy fresco), y alguno más.

Por esta zona, me he buscado unos primeros compañeros de kilómetros. Son dos chicos y una chica del UAC Castelló. Por los comentarios que llevan, quieren hacer el mismo tiempo que yo, por lo tanto, me uno a ellos, pero rápidamente los dejo. Parece que la chica está sufriendo algún dolor en los cuádriceps.

Yo continuo y antes de coger el camino hacia el Graó de Castellón (unos 8 kilómetros entre la ida y la vuelta), escucho chillar: Ánimos correcat. Me giro, no sé quién es, pero me ha gustado y me ha dado ánimos. Poco después, cojo unos nuevos compañeros de viaje. Son dos hombres del Club d’amics del Clot de Burriana. Llevan un ritmo muy parecido al mío, y voy cómodo. Poco a poco nos vamos juntando varios corredores y hacemos nuestro “mogollón”.

Por primera vez, veo a unas chicas y chicos con patines que te ponen réflex si lo pides. Es una buena idea de la organización, y que mucha gente utiliza. Yo por suerte, todavía no, pero quien sabe lo que pasará más adelante.

Todo continúa igual, hasta que antes de la media maratón se desmonta el grupo, y me quedo con 3 nuevos compañeros. 2 de ellos son amigos y van muy contentos. Uno va haciendo coña de todo lo que ve, y hasta, nos dice que si queremos alguna “droga” (golosina, gel). Me giro y le digo que más que unas “rulas”, quiero las ruedas de la chica del spray. Reímos y continuamos haciendo.

Aquí conozco a mi ángel de la guarda. Todavía no sé cómo se llama, pero es un corredor de Castellón que nos avisa que este tramo (del kilómetro 21 al 25) hace subida, y que aunque bajemos el ritmo, después a la entrada de la ciudad, vuelve a ser bajada y podremos recuperar.

Me cojo a él, y vamos haciendo los kilómetros a ritmo de 5’15”-5’20”.

Cuando estamos a punto de llegar a Castellón, los otros dos compañeros marchan. Van más rápidos

Comienzo a hablar con el corredor que me está haciendo de guía. El me va comentando cada tramo del perfil (ahora sube, ahora baja). Y poco a poco, vamos haciéndonos más “amigos”. El me comenta que es su primera maratón, y yo que vengo de Barcelona y es mi tercera. Hablamos de los motivos que nos han llevado hasta aquí. Todo va sobre ruedas.
 
A veces la vida te da cosas grandes
Por el paso del kilómetro 28 (en la rotonda), cojo a Carsobe. Va sin los auriculares puestos, mala señal. Intento animarlo a que no se pare y que consiga llegar hasta el final.

Un poco más adelante me encuentro a otro nuevo correcat (ratadesant). Va caminando. Le pregunto si está bien, pero lo veo bastante fastidiado, (después he visto que no llego. Ánimos compañero y a por la próxima).

Pasamos per el avituallamiento donde se encuentran los amigos del equipo (MIM) del mi nuevo compañero, y él se anima. Lo dejo unos metros, no quiero malgastar fuerzas. Finalmente consigo cogerlo, y ahora ya sé cómo se llama. Se llama Vicente.

Antes del kilómetro 30 consigo ver a JRDi69. No quiero apretar, pero cada vez está más cerca, y finalmente lo cojo. Le pregunto cómo va y me dice que está sufriendo mucho de los cuádriceps. El me pregunta cómo voy, y yo le digo que bien. Que he encontrado a mi ángel de la guarda, y que vamos perfectamente. Le doy ánimos y nos emplazamos a encontrarnos en la llegada.

Yo he cogido fuerzas nuevas, solo me queda un kilómetro y volveré a ver a mis fans. A punto de llegar al kilómetro 31 vuelvo a ver la manopla azul. ¡Que alegría! Me abro un poco y me voy a buscarlas para chocar de nuevo la manita con Ona. Esto da más fuerza que cualquier gel energético. Las saludo y les digo que las vuelvo a ver en 4 kilómetros.
 
Paso por el kilómetro 31
Ellas se han de desplazar unos 400 metros, por tanto, van con tiempo suficiente.

Vuelvo al lado de mi “amigo” y vamos haciendo kilómetros. Los pasos kilométricos son exactos (5’15”-5’20”). Vicente me comenta que el también ha tenido suerte de encontrarme. Sus compañeros, que tenían que hacer la maratón con él con el objetivo de 3h45’, se han quedado detrás, y ahora los dos nos vamos ayudando.

Como el que no quiere la cosa, llegamos al kilómetro 35. Aquí voy pletórico. No quiero emocionarme, pero al ver a la family, apreto y mientras choco la manita de Ona, le digo a mi mujer que vayan a la meta y que me vayan reservando una de esas redondas que dan al finalizar la carrera.
 
Paso por el kilómetro 35
Después de las emociones, vuelvo al ritmo. Vicente me dice que disfrute del tramo más bonito. Es parecido a l’Avigunda del Portal de l’Àngel de la Marató de Barcelona (además coincide con el mismo punto kilométrico, el 36). Hay un montón de gente, y eso te pone a cien.

De repente, vuelvo a escuchar mi nombre. Me giro, y son mis fans que voluntariamente se han presentado en el kilómetro 36,5. La alegría es máxima. No me lo esperaba, estoy flipando.

Hago lo posible para controlar tantas emociones, y no subir el ritmo. Lo consigo, y poco después del kilómetro 38 veo que mi ángel de la guarda está sufriendo. Intento animarlo i no dejarlo, pero se queda.

Quedan 4 kilómetros, y los lucharé solo.

Por el camino encuentro a Esquimal. Está parado. Ahora entiendo el gesto que me hizo en el kilómetro 13. Intento que se coja a mí, pero a los 300 metros me dice que no puede con este ritmo. Le digo que coja un ritmo que le vaya bien, pero que sobretodo llegue, le falta muy poco, y ahora lo más importante es llegar.

Continuo al mismo ritmo, pero por el kilómetro 39 y pico, el músculo que hay en la parte delantera de la tibia, se comienza a quejar. Pero hoy la cabeza está fuerte, y le dice que hoy no se parará. Así que, primero pienso en ver algunos de aquellos patinadores con réflex, y después comienzo a recordar aquellas imágenes que he guardado de toda la época de entrenamientos. La carrera con Carles en Sant Andreu (con su mejor marca en 10 kms y el abrazo que nos dimos al acabarla), aquellos entrenos a las 5h de la mañana de los jueves y sus malditas subidas (que rabia que me da aquella calle, ¡jaja!), aquel recibimiento con aplausos que me hizo la familia francesa de Esther (me hicieron sentir todo un campeón), aquellos entrenos de series con Sandra, y aquellos entrenos donde Fede ha hecho más de lo que ha podido para dejarme preparado, y toda la paciencia que Esther y Ona han tenido con estas 14 semanas de entrenamiento. Per todo ello, la cabeza le dice a las piernas que no pueden y no pararan.

Con esta afirmación, el daño desaparece y llego al kilómetro 41. Y todo cambia. Vuelve a haber mucha gente. Están expectantes, y comienzo a levantar los brazos para que comiencen a animar, y lo consigo. Y cada grito, cada aplauso, me hace volar.

A falta de medio kilómetro para llegar al 42, me encuentro con aquellos dos corredores que me acompañaron entre los kilómetros 21 a 23. El amigo va un poco tocado, pero el otro va bastante bien. Al pasar por su lado, le digo si todavía le sobra alguna “rula”. Se gira i rápidamente me reconoce. Me felicita. Los dos estamos contentos, muy contentos.

Un giro, y empieza la última ligera subida. Escucho gritos de: Campeones, Campeones!!.

No paro de saludar a todos los que nos anima.

Un nuevo giro, y ya busco, por última vez, la manopla azul. Y allí están. Mis 3 fans. Saludo y veo como Ona lleva la camiseta de Los Martes. La cojo de la mano y nos vamos a volar en los últimos 195 metros.

Un hombre de la organización me pide que vayamos por el lado derecho, y así lo hacemos.

Ona me dice: “¡Papa lo has hecho muy bien!” Está súper emocionada, y yo más.

Intento escuchar todo lo que me dice Ona, pero también me vienen a la cabeza tantos recuerdos, tantas emociones, que casi lloro.

Unos metros más, y sí, ya hemos acabado. Ona, Los Martes, todos vosotros y yo lo hemos conseguido. No sé el tiempo que he hecho, solo se que la he hecho toda entera sin parar, he corrido toda la maratón. Tengo una felicidad enorme. Una mirada al crono y no me lo creo. He hecho 3h46’16”. Es impresionante. He bajado 23’ mi MMP. Mi plan A era acabarla, el plan B era bajar de las 4h, el plan C era hacer 3h52’, pero bajar de aquí no lo creía. ¡Se había hecho Justicia!.
 
Objetivo conseguido
Aunque el dolor de piernas se nota, me giro. Quiero ver si mi “amigo” Vicente llega. Primero creo que es un corredor que llega unos segundos más tarde, pero no es él.

Continuo hacia adelante. No lo encuentro. Me ponen la toalla (que detalle, parece una tontería, pero se agradece mucho), me sacan el chip, y por fin, me ponen la pulsera de “finisher” y la medalla. Si aquella medalla que le había dicho a Esther que me reservará en el kilómetro 35.


Vamos avanzando. Doy el chip a la causa solidaria. Como me dijo Sherpa, si consigues MMP lo haces, sino no. Entonces como lo he conseguido, lo donamos.

Es más, justo pasar ese tramo veo a Sherpa y puedo hablar con él un rato.

Cojo un vaso de bebida recuperadora. Le doy un sorbo, pero me sienta fatal. Lo tiro.

Ya he visto a Esther y a mi suegra, pero están detrás de las vallas.

Espero que las masajistas hagan magia con sus manos en mis piernas, y que pueda caminar un poco mejor, sobretodo por la tarde y al día siguiente.


Mientras estoy aquí, veo a JRDi69, a Esquimal y a Carsobe. Los 3 han acabado, y eso también me hace feliz. No encuentro a mi “amigo” Vicente. Me hubiera gustado encontrarlo y darle las gracias por todo el tramo que hemos hecho juntos (después pude ver que había llegado, y me soy feliz. Enhorabuena).

Poco a poco, vamos avanzando y llegamos a la zona de la comida. Cojo un trozo de pizza, pero no tengo hambre. Ona sí, por lo tanto, se la come ella.

En la caseta de l’Amstel, veo a JRDi69, y cojo una cerveza con limón, y hacemos un brindis. ¡Lo hemos conseguido, y se ha de celebrar!

Ya salimos de la zona cerrada, y finalmente puedo hacerle un gran beso a mi mujer. Esta bastante contenta, me ha visto con buena cara toda la maratón, y eso a ella la deja más tranquila. También recibo la felicitación de mi suegra.

Antes de entrar a la Pérgola, vuelvo a ver al padre de aquella alumna de Esther. Nos felicitamos mutuamente.

Recojo mi bolsa, y me cambio de ropa. Justo en ese momento, me llama mi amigo Fede. Le digo que ha ido todo muy bien, que estoy muy contento, y que el martes ya quedaremos para explicar todas las experiencias vividas.

Una vez fuera, queda lo más difícil. Hacer el 1,2 kilómetros que hay hasta el coche. No voy mal, pero agradezco sentarme en el coche.

Llegamos a Burriana, subo las escaleras (bastante bien) y comienzo a enseñar mi medalla.

Una buena fideua, bañada con cava, para celebrar todo.

La tarde es monotemática. Es lo que hay, ¡jaja!

Como ya hemos comentado. Solo me queda dar las gracias a todos los que habéis colaborado en este objetivo. Aunque que os parezca que no habéis hecho nada, todos habéis sido importantes.

Dar las gracias a la familia de Esther. Como siempre, me he sentido como en casa.

Por todo esto, por y con vosotros, lo volveremos ha intentar. De eso no dudéis.

PD: Después de buscar la manera de contactar con Vicente, envié un email a su equipo MIM (maratóimitja) y hoy he recibido un email suyo con una foto. Ahora la felicidad es completa. Y después que me pregunten porque corro y hago estas locuras.


Xavi

Per i amb vosaltres! (Marató Castelló (06.XII.2015))

Sí, sí i sí!!

No m’agrada començar pel final, però estic tant content que no em puc contenir. Però anem a pams!

Tot va començar fa temps. Em rondava pel cap tornar a fer una nova Marató. Tenia clar que la tercera hauria de ser fora de Barcelona (on havia fet les dues primeres). Com li deia al meu amic Fede, volia tenir una nova chincheta en un altre lloc.

Vaig rumiar un temps on fer-la. Sevilla em semblava una bona opció (barata, plana, en bona epoca (sobretot per entrenar) i mai hem estat per aquelles terres), però pel camí es va creuar Castelló. Tenia els mateixos pros que l’altra, i a més a més, queia en el pont de la Puríssima, i la meva dona tenia família a Burriana (uns 20’ al costat de Castelló), per tant, ja teniem campament base.

El primer va ser fer-me una prova d’esforç, i un cop els resultats van ser òptims, ja ningú em va poder aturar en aquesta aventura. Vaig apuntar-me. Vaig ser un dels primers 500 corredors que ja tenien clar l’objectiu de l’any.

A partir d’aquí, van passar 14 setmanes d’entrenament. Organitzant el planning, per poder conciliar l’entrenament i la vida familiar (quina paciència que tenen l’Esther i l’Ona). “Enganyant” als companys de Los Martes i al JRDi69, perquè m’acompanyessin en les sèries, tirades llargues, mitja marató de prova, i aquells entrenaments “agradables” a les 5h de la matinada dels dijous. Us dec una part de la medalla i ho sabeu.

Amb el treball fet, i amb bones sensacions, el dissabte per fi baixem a Castelló. Les dues últimes setmanes han estat molt llargues. Tots els dies tenia un mal diferent, però eren els nervis (suposo).

Arribem a migdia a Castelló i passem per la Pèrgola a buscar el pitrall, la samarreta i la bossa d’obsequis. La fira és petita, i a part de la foto amb el recorregut no ens entretenim massa temps, encara que saludem al pare d’una alumna que l’Esther va tenir fa amys. Casualitats de la vida.

L'inici i final d'aquesta aventura
Un cop a Burriana, ens retrobem amb la família. Ja tenen el dinar preparat. Avui carregaré hidrats de carboni amb una molt bona paella.



Tarda de mig relax, i intentar no pensar massa, encara que els cosins de l’Esther em fan preguntes sobre la marató, i jo no em puc estar de contestar. Crec que es nota massa que estic il·lusionat, molt il·lusionat.

Abans de sopar, em disposo a preparar-me les coses per l’endemà. Abans de posar el pitrall a la samarreta, agafo el retolador i com no podia ser d’una altra manera, em disposo a posar els noms de totes les persones que m’han ajudat en aquest repte. Unes amb la seva presència, i d’altres amb els seus ànims, però tots importants, i per tant, tots vindran amb mi en aquesta aventura, encara només hi posaré jo les cames, jaja!! Com diu la crònica, aquesta marató la faré per i amb vosaltres.

 
Qui no es trobi a la llista, que no s'enfadi. Al meu cap esteu tots!!

Després de sopar un plat de macarrons amb tomàquet, cap al llit. Són les 22:30h. No em costa molt agafar la son, i dormo bé fins a les 3:30h. Suposo que els nervis comencen a fer de les seves, i sobretot, no vull fer tard.

Per fi arriben les 6h del matí, i m’aixeco.
Començo a preparar-me l’esmorzar. Com sempre, un té, un plàtan, torrades, i avui com és un dia especial, li afegeixo una poma, unes panses i unes nous.

Les típiques visites al bany per buidar, els últims whatsapps als companys de Los Martes (agraint-los el seu suport i ànims) i comença el ritual de vestir-se. Primer posar-se vaselina en aquells punts més delicats, i després posar-se la roba de batalla.

L’Esther i la seva mare, també ja s’han aixecat. Elles i l’Ona seran les meves fans d’avui.

A les 7h aixequem a l’Ona. La vestim i a les 7:30h sortim cap a Castelló.

En 25’ arribem i aparquem en un pàrquing gratuït que hi ha aprop de la sortida. És una mica lluny de l’arribada, però és el millor que hem trobat.

Caminant xino-xano, arribem a la sortida. Són les 08:05h. És d’hora, la sortida és a les 9h, però he quedat amb els companys de corredors.cat a les 08:15h per fer-nos la foto.

Baixo amb les meves fans fins on es troben les furgonetes que portaran les nostres bosses fins a l’arribada.

M’acomiado d’elles (elles han de baixar fins a on està el kilòmetre 3). Aquí les emocions comencen a sortir. Sobretot quan li dono els petons a les meves nenes. Em desitgen sort i torno a pujar cap a dalt.

Quan estic a prop de la línia de sortida, veig a l’Esquimal (un company de corredors), i més tard a dos més (els nervis fan que no recordi els noms, ho sento).

Són les 8:30h i no apareix ningú més. Li faig un truc al JRDi69 (el company de corredors amb el que vaig fer la Mitja de l’Anoia). Em diu que està a punt d’arribar. Nosaltres decidim baixar al guardaroba i deixar les bosses.

Ja no hi ha marxa enrere. Tot està preparat. Últimes converses, i presentacions de nous companys (ToniVLC, Carsobe, ...) i cap a la línia de sortida.

Un cop al calaix de sortida. Últims desitjos de sort (o com deia Sosaku Runner pel twitter: “Els maratonians no necessiten sort, necessiten Justícia”) als companys correcats que tinc al costat, i comencen els nervis. La cama dreta es balluga tota sola, no la puc parar.

La sortida es fa uns minuts més tard del previst, però això em permet veure al Tio del megafono (Alberto Barrantes) amb la seva vestimenta rosa i el seu repte #MiRetoAECC (Associació Espanyola contra el càncer) i amb el qual he col·laborat, per tant, és com si fes la marató dues vegades.

Començo a notar la bufeta plena, i no crec que es buidi sola. No puc sortir i decideixo que ja pararé més endavant.

Explosió de confeti, i la posterior traca, i ja estem en camí.

Els primers metres són molt estrets. Per un costat van els corredors de la cursa de 10km, i per l’altra els maratonians.

Vaig fent, sense preocupar-me molt, però tampoc vull perdre molt de temps en aquest tram.

El pas pel primer kilòmetre em marca un temps de 5’21”, per tant, anem molt bé.

La veritat és que el recorregut a l’inici fa baixada, i entre això i que les cames estan fortes, els ritmes són més ràpids del que havia previst.

Abans del kilòmetre 2, m’avanca el JRDi69. Li comento que hauré de parar per descarregar aigues menors, i ell em diu que no em vol veure més fins al final. Li dic el mateix, fet que provocaria que tots dos hem assolit els nostres objectius.

Continuo bé, mirant el paisatge i escoltant els punts d’animació. Però quan el rellotge marca el kilòmetre 3, ja només tinc ulls per buscar la manopla blava que porta l’Esther i que m’indicarà on estan. Uns pocs metres més i ja la veig (que bé va el sistema, jaja!!)

Saludo a les meves fans i continuo.

Comencen els avituallaments i decideixo anar alternant, un d’aigua, un de beguda isotònica.

Al passar de nou per la línia de sortida, veig els lavabos, i apreto una mica per poder descarregar. Un cop aliviat d’aquesta càrrega, torno a posar-me al camí i a continuar el seguiment de línia verda.

El camí fa lleugera pujada, però em trobo força bé.

Girem i cap avall de nou. Vaig controlant el ritme, no vull cremar-me ara i pagar-ho més tard.

Vaig escoltant la conversa que porten dos corredors darrera meu. No és que vulgui tafanejar el que diuen, però en aquesta zona no hi ha massa gent, i vaig entretingut.

Com aquell que no vol, comencem a entrar de nou al centre de la ciutat, i ja començo a reconèixer el tram per on estan les meves fans.

Torno a mirar cap endavant, i allà està la manopla blava. L’Esther la mou de banda a banda, i quan la veig jo aixeco la meva i faig el mateix. Ara només estan l’Esther i l’Ona, i li xoco la mà a la petitona.

Pas pel kilòmetre 11
Agafo aquesta força i marxo. Ara bé el tram més dur, no pel recorregut ni els kilòmetres, sino perquè no les tornaré a veure fins al kilòmetre 31.

Un recorregut d’anades i tornades, et permet anar veient els altres companys. Puc veure en Hansi, l’Esquimal (que en el kilòmetre 13 em fa un gest que més tard vaig comprendre, el bessò que li feia mal, li estava fent la guitza), al ToniVLC (que anava molt fresc), i algú més.
  
Per aquesta zona, m’he buscant uns primers companys de kilòmetres. Són dos nois i una noia del UAC Castelló. Pels comentaris que porten, volen fer-la amb el mateix temps que jo, per tant, m’uneixo amb ells, però ràpidament els deixo. Sembla que la noia esta patint problemes als cuadriceps.

Jo continuo i abans d’agafar el camí cap el Graó de Castelló (uns 8 kilòmetres entre l’anada i la tornada), escolto cridar: “Ànims correcat”. Em giro, no sé qui és, però m’ha agradat i m’ha donat ànims. Una mica més endavant, agafo uns nous companys de cursa. Són dos homes del Club d’amics del Clot de Burriana. Porten un ritme molt semblant al meu, i vaig còmode. Poc a poc ens anem juntant varis corredors i fem el nostre “mogollón”.

Per primera vegada, veig a unes noies i nois amb patins que et posen reflex si ho demanes. És una bona idea de l’organització, i que molta gent utilitza. Jo per sort, encara no, però qui sap el que passarà més endavant.

Tot continua igual, fins que abans de la mitja marató es desmunta, i em quedo amb 3 nous companys. 2 d’ells són amics, i van molt contents. Un va fent conya de tot el que veu, i fins i tot, ens diu si volem alguna “droga” (golosina, gel). Em giro i li dic que més que unes “rules” vull les rodes de la noia de l’spray. Riem i continuem fent.

Aquí conec al meu àngel de la guarda. Encara no sé com es diu, però és un corredor de Castelló que ens avisa que aquest tram (del kilòmetre 21 al 25) fa pujada, i que encara que baixem el ritme, després a l’entrada a la ciutat, torna a haver baixada i ho podrem recuperar.

M’agafo a ell, i anem fent els kilòmetres a ritme de 5’15”-5’20”.

Quan estem a punt d’arribar a Castelló, els altres dos companys marxen. Van més ràpids.

Començo a parlar amb el corredor que m’està fent de guia. Ell em va comentant cada tram del perfil (ara baixa, ara puja). I mica en mica, anem fent-nos més “amics”. Ell em comenta que és la seva primera marató, i jo que vinc de Barcelona i és la meva tercera. Parlem dels motius que ens han portat fins aquí. Tot va sobre rodes.

Pel pas del kilòmetre 28 (a la rotonda), agafo al Carsobe. Va sense els auriculars posats, mala senyal. Intento animar-lo a que no s’aturi i que acosegueixi arribar fins al final.

Una mica més endavant em trobo a un altre nou correcat (ratadesant). Va caminant. Li pregunto si està bé, però el veig bastant fotut, (després he vist que no va arribar. Ànims company i a per la propera).

Passem per l’avituallament on es troben els amics d’equip (MIM) del meu nou company, i ell s’anima. El deixo uns metres, no vull malgastar forces. Finalment aconsegueixo agafar-lo, i ara ja sé com es diu. Es diu Vicente.

Anar a còrrer sol i fer un amic. Això té la marató

Abans del kilòmetre 30 aconsegueixo veure al JRDi69. No vull apretar, però cada cop estem més aprop, i finalment l’agafo. Li pregunto com va i em diu que està patint molt dels quàdriceps. Ell em pregunta com vaig, i jo li dic que bé. Que he trobat el meu àngel de la guarda, i que anem perfectament. Li dono ànims i ens emplacem a trobar-nos a l’arribada.

Jo he agafat forces noves, només em queda un kilòmetre i tornaré a veure les meves fans. A punt d’arribar al kilòmetre 31 torno a veure la manopla blava. Quina alegria!! M’obro una mica i em vaig a buscar-les per xocar de nou la maneta amb l’Ona. Això dóna més força que qualsevol gel energètic. Les saludo i els hi dic que les torno a veure en 4 kilòmetres.
Pas pel kilòmetre 31. Quina alegria!!

Elles s’han de desplaçar uns 400 metres, per tant, van amb temps suficient.

Torno al costat del meu “amic” i anem fent kilòmetres. Els passos kilomètrics són exactes (5’15”-5’20”). Vicente em comenta que ell també ha tingut sort de trobar-me. Els seus companys, que havien
 de fer la marató amb ell amb l’objectiu de 3h45’, s’han quedat enrera, i ara tots dos ens anem ajudant.

Com el que no vol la cosa, arribem al kilòmetre 35. Aquí vaig pletòric. No vull emocionar-me, però al veure a la family, apreto i mentre xoco la maneta de l’Ona, li dic a la meva dona que vagin a la meta i que em vagi reservant una d’aquelles rodonetes que donen al finalitzar la carrera.

Avui sembla que el Sr del Mazo ha agafat pont

Després de les emocions, torno al ritme. Vicente em diu que gaudeixi del tram més bónic. És semblant a l’Avigunda del Portal de l’Àngel de la Marató de Barcelona (a més a més, en el mateix kilòmetre, el 36). Hi ha un munt de gent, i això et fa trempar.

De sobte, torno a escoltar el meu nom. Em giro, i son les meves fans que voluntariament s’han presentat en el kilòmetre 36,5. L’alegria és màxima. No m’ho esperava, i estic flipant.

Faig el possible per controlar tantes emocions, i no pujar el ritme. Ho vaig aconseguint, i poc abans del kilòmetre 38 veig que el meu àngel de la guarda està patint. Intento animar-lo i no deixar-lo, però es queda.

Queden 4 kilòmetres, i els lluitaré tot sol.

Pel camí trobo a l’Esquimal. Està aturat. Ara entenc el gest que em va fer en el kilòmetre 13. Intento que s’agafi a mi, però als 300 metres em diu que no pot amb aquest ritme. Li dic que agafi un ritme que li vagi bé, però que sobretot arribi, li falta molt poc, i ara el més important és arribar.

Continuo al mateix ritme, però pel kilòmetre 39 i pico, el múscul que hi ha a la part davantera de la tibia, es comença a queixar. Però avui el cap està fort, i li diu que avui no es pararà. Així que, primer penso en veure alguns d’aquells patinadors amb reflex, i després començo a recordar aquelles imatges que he guardat de tota l’epoca d’entrenaments. Aquella cursa amb el Carles a Sant Andreu (amb la seva millor marca en 10 kms i l’abraçada que ens vam fer quan vam acabar), aquells entrenos a les 5h del matí dels dijous i les seves maleïdes pujades (quina ràbia que em fot aquell carrer, jaja!!), aquella rebuda amb aplaudiments que em va fer la familia francesa de l’Esther (em van fer sentir tot un campió), aquells entrenos de series amb la Sandra, i aquells entrenos on el Fede ha fet més del que ha pogut per deixar-me preparat, i tota la paciència que l’Esther i l’Ona han tingut en aquestes 14 setmanes d’entrenament. Per tot això, el cap li diu a les cames que no pot i no pararan.

Amb aquesta afirmació, el mal desapareix i arribo al kilòmetre 41. I tot canvia. Torna a haver molta gent. Estan expectants, i començo a aixecar els braços perquè comenci a animar, i ho aconsegueixo. I cada crit, cada aplaudiment, em fa volar.

A falta de mig kilòmetre per arribar al 42, em trobo aquell dos corredors que em vam acompanyar entre els kilòmetres 21 a 23. L’amic va una mica tocat, però l’altra va força bé. Al passar pel seu costat, li dic si encara li sobra alguna “rula”. Es gira i ràpidament em reconeix. Em felicita. Tots dos estem contents, molt contents.

Un gir, i enfilo la última lleugera pujada. Començo a escoltar els crits de: Campions, Campions!!.

No paro de saludar a tothom que ens anima.

Un nou gir, i ja busco, per última vegada, la manopla blava. I allà estan. Les 3 meves fans. Saludo i veig com l’Ona porta la samarreta de Los Martes. Li agafo de la mà i ens anem a volar ens els últims 195 metres.

Un home de l’organització em demana que anem pel costat de la dreta, i així ho fem.

L’Ona em diu: “Papa ho has fet molt bé!!” Està super emocionada, i jo més.

Intento escoltar tot el que em diu l’Ona, però també venen al cap tants records, tantes emocions, que quasi ploro.

Uns metres més, i sí, ja hem acabat. L’Ona, Los Martes, tots vosaltres i jo ho hem aconseguit. No sé el temps que he fet, només sé que l’he fet tota sencera sense parar, he corregut tota la marató. Tinc una felicitat enorme. Una ullada al crono i no m’ho crec. He fet 3h46’16”. És impressionant. He baixat 23’ la MMP. El meu pla A era acabar-la, el pla B era baixar de les 4h, el Pla C era fer 3h52’, però baixar d’aquí no ho creia. S’havia fet Justícia!!.

Objectiu aconseguit. Felicitat plena

Encara que el dolor de cames es nota, em giro. Vull veure si el meu “amic” Vicente arriba. Primer crec que és un corredor que arriba uns segons més tard, però no és ell.

Continuo cap endavant. No el trobo. Em posen la tovallola (quin detall, sembla una tonteria, però s’agraeix molt), em treuen el xip, i per fi, em posem la pulsera de “finisher” i la medalla. Si aquella medalla que li havia dit a l’Esther que em reservés al kilòmetre 35.



Anem avançant. Dono el chip a la causa solidària. Com em va dir el Sherpa, si aconsegueixes MMP ho fas, sino no. Doncs com ho he aconseguit, el donem.

És més, just passar aquest tram veig al Sherpa i puc parlar amb ell una estona.

Agafo un got de beguda recuperadora. Faig un glop, però em senta fatal. El llenço.

Ja he vist a l’Esther i la seva mare, però estan darrera les tanques.

Espero a que les massatgistes facin màgia amb les seves mans a les meves cames, i que pugui caminar una mica millor, sobretot per la tarda i al dia següent.

Mentre estic aquí, veig al JRDi69, a l’Esquimal i al Carsobe. Tots 3 han acabat, i això també em fa content. No trobo el meu “amic” Vicente. M’hagués agradat trobar-lo i donar-li les gràcies per tot el tram que vam fer junts (després vaig poder veure que havia arribat, i em vaig posar content. Enhorabona).

Mica en mica, anem avançant i arribem a la part del tiberi. Agafo un tros de pizza, però no tinc gana. L’Ona sí, per tant, se la menja ella.

A la caseta de l’Amstel, veig al JRDi69, i agafo una cervesa amb llimona, i fem un brindis. Ho hem aconseguit, i s’ha de celebrar!

Ja sortim de la zona tancada, i finalment puc fer-li un petó ben gros a la meva dona. Està força contenta, m’ha vist amb bona cara tota la marató, i això l’ha deixat més tranquil·la. També rebo la felicitació de la meva sogra.

Abans d’entrar a la Pèrgola, torno a veure al pare d’aquella alumna de l’Esther. Ens felicitem tots dos.

Recullo la meva bossa, i em canvio de roba. Just en aquell moment, em truca el meu amic Fede. Li dic que ha anat tot molt bé, que estic molt content, i que el dimarts ja quedarem per explicar totes les experiències viscudes.

Un cop fora, queda el més difícil. Fer el 1,2 kilòmetres que hi ha fins al cotxe. No vaig malament, encara que agraeixo seure en el cotxe.

Arribem a Burriana, pujo les escales (força bé) i començo a ensenyar la meva medalla.

Una bona fideua, banyada amb cava, per celebrar-ho tot.

La tarda és monotemàtica. És el que hi ha, jaja!!

Com ja he comentat. Només em queda donar les gràcies a tots els que heu col·laborat en aquest objectiu. Encara que us sembli que no heu fet res, tots heu sigut importants.

Donar les gràcies a la família de l’Esther. Com sempre, m’he sentit com a casa.

Per tot això, per i amb vosaltres, ho tornarem ha intentar. D’això no dubteu.

PD: Després de buscar la manera de contactar amb el Vicente, vaig enviar un email al seu equip MIM (maratóimitja) i avui he rebut un email seu amb una foto. Ara la felicitat és complerta. I després que em preguntin perquè corro i faig aquestes bogeries.


Xavi